“El famoso relato de la hazaña del soldado de Maratón que supuestamente corrió desde el escenario de la batalla hasta Atenas para anunciar la victoria griega es falso. Según el relato de Herodoto, un soldado llamado Fidípides fue enviado antes de la batalla (no después) a Esparta (no a Atenas) para anunciar la llegada de los persas y solicitar refuerzos; tampoco corrió 40 km (ni mucho menos los 42,195 actuales), sino 240 en dos días (lo que engrandece aun más su hazaña).”
“El detonante de la llamada Rebelión de los Bóxers (revuelta xenófoba desatada en China en la primavera de 1900, cuyo episodio más famoso, el asalto a las legaciones extranjeras de Pekín, se vivió entre el 22 de junio y el 15 de agosto), fue la noticia, llegada desde los Estados Unidos, de que una empresa de ingeniería de Nueva York había enviado a Pekín una comisión de expertos para estudiar la demolición de la Gran Muralla, como símbolo de la apertura china al comercio y el intercambio con el mundo. La noticia, que causó un gran rechazo nacionalista en toda China, no era más que una patraña inventada por cuatro periodistas (Al Stevens, Jack Tournay, John Lewis y Hal Wilshire), representantes de los cuatros principales diarios de la ciudad de Denver que, enviados por sus respectivos jefes a realizar un reportaje sobre hoteles y estaciones de ferrocarriles, acordaron inventarse la exclusiva de la estancia de los miembros de la comisión de estudio en Denver, rumbo a la costa oeste, donde se embarcarían hacia China. Al día siguiente, los cuatro diarios publicaron a toda portada la falsa exclusiva de los planes para el derribo de la Gran Muralla y esta noticia, a través de las agencias, se distribuyó por todo el mundo, contribuyendo a exacerbar los ánimos de los ultranacionalistas chinos.”
También influyen las rarezas.
“Parece un hecho comprobado que Luis XIV de Francia (1638-1715), el llamado Rey Sol, sólo se bañó dos veces en su vida, y en todo caso siempre bajo prescripción facultativa. Otra de sus costumbres era la de conceder audiencias sentado en el retrete real. No obstante, era una persona refinada según los cánones de la época. Por ejemplo, escribía versos (al parecer muy malos) y fue un admirador del ballet, hasta el punto de que él mismo bailó en más de 30, que a tal fin compuso Jean Baptiste de Lully, su compositor de cámara. Por ejemplo, desempeñó el papel de Rey Sol en el Ballet de la Nuit, representado en 1653. Los 43 cuadros de la obra duraron, de forma simbólica, 12 horas, y el rey apareció en la cuarta y última parte, bailando desde las 3 de la madrugada hasta el amanecer. En aquella ocasión, Luis, con 15 años de edad, iba vestido con un traje masculino de falda festoneada corta y tocado de plumas adornado con el Sol y sus rayos. En los ballets representados durante su reinado, Luis interpretó otros grandes papeles; por ejemplo: Apolo, Neptuno y Júpiter. Su última aparición data de 1669. Complementariamente, Luis XIV, quizás por influjo de su esposa, la española María Teresa, también tocaba la guitarra, y al parecer con cierta maestría, tras ser instruido por profesor español Roberto de Viseo, que compuso para su alumno algunas piezas, publicadas en 1686.”
La atemporalidad:
“En las inscripciones de una tablilla asiria, de alrededor del año 2800 a. de C., se puede leer el siguiente texto: «En estos últimos tiempos, nuestra tierra está degenerando. Hay señales de que el mundo está llegando rápidamente a su fin. El cohecho y la corrupción son comunes». Más de 2.000 años después (pero 2.800 antes de nuestros tiempos), Sócrates decía: «Los hijos son ahora tiranos… Ya no se ponen de pie cuando entra un anciano a la habitación. Contradicen a sus padres, charlan ante las visitas, engullen golosinas en la mesa, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros». Y Platón redundaba en las opiniones de su maestro: «¿Qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? Faltan al respeto a sus mayores, desobedecen a sus padres. Desdeñan la ley. Se rebelan en las calles inflamados de ideas descabelladas. Su moral está decayendo. ¿Qué va a ser de ellos?». Como se ve, los problemas no han cambiando tanto como solemos creer.”
Las curiosidades:
“Para el primer lanzamiento comercial de las medias de nailon, la empresa estadounidense Dupont Nemours montó una extraordinaria campaña publicitaria basada en el misterio y el secreto a ultranza sobre el producto, aunque no sobre sus ventajas. Se eligió el 15 de mayo de 1940 como el Día del Nailon y hasta ese día no se distribuyó ni un solo par de medias en todos los Estados Unidos.De esa forma se creó una impaciente demanda, que agotó todas las existencias el primer día en que se ofrecieron a la venta, llegándose a vender 4 millones de pares de medias en las primeras cinco horas. Para las mujeres norteamericanas, las nuevas medias de nailon pasaron a ser uno de los más preciados tesoros personales. Sin embargo, a partir de 1941, al entrar los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno decretó la reserva de toda la producción de nailon para la confección de paracaídas, llegando a pedir a las mujeres que entregaran sus medias al estado para ese mismo fin.”
domingo, 25 de mayo de 2014
jueves, 22 de mayo de 2014
Owen Jones
Jones se dio a conocer al gran público con la publicación de su primer libro Chavs: The Demonization of the Working Class o Chavs: la demonización de la clase obrera,7 8 en 2011, donde denunciaba el estereotipo negativo al que ha sido reducido la clase obrera por parte de la élite política y los medios de comunicación, aparatos ideológicos que han intentado condenar a la clase trabajadora a costa del mito del mérito individual.9 10 «Chav» es un vocablo inglés que hace referencia a personas de clases humildes y a menudo jóvenes, muy de moda en cuanto a su utilización cuando Jones escribió su obra.9 Jones también precisó el momento en el que fue consciente de esta situación, cuando, en una reunión de amigos, escuchó: «Si eres pobre, es por tu culpa. Si no, vamos a reírnos de ellos», dándose cuenta hasta qué punto la demonización de la clase trabajadora había penetrado en gran parte de la sociedad británica desde tiempos del thatcherismo.10
Su obra Chavs fue incluida por el New York Times en la lista de los diez mejores libros de no ficción de 2011. Ese mismo año Jones fue incluido por el The Daily Telegraph entre los 100 pensadores más influyentes en la izquierda de 2011
Jones nació en Sheffield y se crio en Stockport, Gran Manchester.2 Es hijo de un trabajador de la autoridad local y una profesora. Fue a la Bramhall High School y al Cheadle and Marple Sixth Form College para más tarde asistir a la University College en Oxford, donde estudió historia y consiguió un Master of Arts en historia de Estados Unidos.3 Antes de convertirse en periodista y escritor desempeñó labores de investigación y ejerció como sindicalista.4 Jones se declara homosexual5 y reside en Londres
Su obra Chavs fue incluida por el New York Times en la lista de los diez mejores libros de no ficción de 2011. Ese mismo año Jones fue incluido por el The Daily Telegraph entre los 100 pensadores más influyentes en la izquierda de 2011
Jones nació en Sheffield y se crio en Stockport, Gran Manchester.2 Es hijo de un trabajador de la autoridad local y una profesora. Fue a la Bramhall High School y al Cheadle and Marple Sixth Form College para más tarde asistir a la University College en Oxford, donde estudió historia y consiguió un Master of Arts en historia de Estados Unidos.3 Antes de convertirse en periodista y escritor desempeñó labores de investigación y ejerció como sindicalista.4 Jones se declara homosexual5 y reside en Londres
A LO MEJOR YO HABRÍA EVITADO TODO AQUELLO. PROBLEMAS HISTORIOGRÁFICOS II.
La historia contrafactual, llamada también historia alterna o historia virtual es el resultado de un ejercicio mental que responde a la pregunta «¿qué habría pasado si ...?».
Algunos historiadores, tales como Niall Ferguson, han promovido la historia contrafactual como un método válido del estudio de la historia. Sin embargo, la historia alterna es también una fuente de ficción comparable con la literatura fantástica o la ciencia ficción, en lo que se denominan ucronías. Todavía muchos historiadores consideran la historia contrafactual como meras especulaciones y la historia alterna más como un caso para la literatura de ficción que para el análisis histórico académico serio.
Independientemente del rigor académico, puede trazarse una línea clara entre la historia alterna o contrafactual y una ucronía o ficción histórica. Mientras la historia contrafactual parte de una premisa (condición contrafactual o punto de partida) y explora los posibles cambios en la historia, las ucronías suelen despreciar el proceso y utilizan la historia alterna como un escenario para desarrollar un relato de ficción.
Creo que mencionamos que todos los historiadores se someten a la existencia dee un pasado fragmentario, incompleto y muy lejano. Pese a todo hay investigadores que creen que las cosas podrían haber sucedido de otra manera. Incluso existe una historia contrafactual, que responde a la pregunta «¿qué habría pasado si ...?
“Gran parte de esto tiene que ver con la naturaleza de los déficits nacionales y del dinero-crédito. Prácticamente desde que estas cosas aparecieron por vez primera, los políticos se han quejado de que la deuda nacional no es sino tomar dinero prestado a las generaciones venideras. Pese a todo, sus efectos han sido de doble filo: por una parte, financiar el déficit es poner incluso más poder militar en manos de príncipes, generales y políticos; por la otra, sugiere que el gobierno debe algo a quienes gobierna. En tanto nuestro dinero es, en definitiva, una extensión de la deuda pública, cada vez que compramos un periódico, un café o hacemos una apuesta en el hipódromo estamos negociando con promesas, representaciones de algo que el gobierno nos dará en algún momento del futuro, incluso si no sabemos exactamente qué es”
Algunos historiadores, tales como Niall Ferguson, han promovido la historia contrafactual como un método válido del estudio de la historia. Sin embargo, la historia alterna es también una fuente de ficción comparable con la literatura fantástica o la ciencia ficción, en lo que se denominan ucronías. Todavía muchos historiadores consideran la historia contrafactual como meras especulaciones y la historia alterna más como un caso para la literatura de ficción que para el análisis histórico académico serio.
Independientemente del rigor académico, puede trazarse una línea clara entre la historia alterna o contrafactual y una ucronía o ficción histórica. Mientras la historia contrafactual parte de una premisa (condición contrafactual o punto de partida) y explora los posibles cambios en la historia, las ucronías suelen despreciar el proceso y utilizan la historia alterna como un escenario para desarrollar un relato de ficción.
Creo que mencionamos que todos los historiadores se someten a la existencia dee un pasado fragmentario, incompleto y muy lejano. Pese a todo hay investigadores que creen que las cosas podrían haber sucedido de otra manera. Incluso existe una historia contrafactual, que responde a la pregunta «¿qué habría pasado si ...?
“Gran parte de esto tiene que ver con la naturaleza de los déficits nacionales y del dinero-crédito. Prácticamente desde que estas cosas aparecieron por vez primera, los políticos se han quejado de que la deuda nacional no es sino tomar dinero prestado a las generaciones venideras. Pese a todo, sus efectos han sido de doble filo: por una parte, financiar el déficit es poner incluso más poder militar en manos de príncipes, generales y políticos; por la otra, sugiere que el gobierno debe algo a quienes gobierna. En tanto nuestro dinero es, en definitiva, una extensión de la deuda pública, cada vez que compramos un periódico, un café o hacemos una apuesta en el hipódromo estamos negociando con promesas, representaciones de algo que el gobierno nos dará en algún momento del futuro, incluso si no sabemos exactamente qué es”
martes, 20 de mayo de 2014
Presentismo
Se celebra hoy el septuagésimo octavo aniversario de la proclamación de la Segunda República. Habida cuenta de lo ocurrido en los últimos años, con la Ley de Memoria Histórica en el epicentro de muchas discusiones, no está de más que rescatemos uno de los debates que afecta a la percepción contemporánea de lo sucedido siete decenios atrás.
Valga como guía de nuestra reflexión un libro publicado en Italia en 2006 –Il passato di bronzo, de Gabriele Ranzato– que aconseja repudiar, por su nula vinculación con los valores que hoy defenderíamos, al conjunto de las fuerzas que, mal que bien, dieron alas a la Segunda República. Ranzato viene a recordarnos, por lo pronto, que los anarquistas tenían poca simpatía por la democracia liberal y que otro tanto ocurría con los trotskistas. El recorrido, claro, no acaba ahí. El desapego con respecto a los criterios que articulan las sociedades occidentales contemporáneas sería evidente, también, en el caso de los comunistas y alcanzaría, cómo no, al ala izquierda del Partido Socialista, encabezada por Largo Caballero.
No piense el lector, con todo, que el diagnóstico remata ahí: Ranzato se encarga de recordar el equívoco papel desempeñado por republicanos moderados como Azaña y Prieto al calor de los hechos del convulso año 1934. Aunque el profesor italiano, a diferencia de lo que ha sucedido entre nosotros al amparo del revisionismo de derechas, no se entrega al elogio indisimulado del general Franco, lo cierto es que su análisis conduce a considerar el decenio de 1930 como una etapa trágica y desgraciada de la que todos fueron responsables por igual.
De resultas, y a esto vamos, quienes mostraron su inquietud ante la existencia de dramáticas injusticias quedan homologados con quienes pusieron todo su empeño, a través de las armas, para preservar aquellas, en un escenario en el que, a tono con el discurso que ha marcado la transición política, se acepta de buen grado que lo mejor es, sin más, no hablar de aquellos años.
La consecuencia principal es inequívocamente delicada: para muchos ciudadanos que crecieron en el franquismo, la versión oficial de lo ocurrido difundida por este no fue objeto de contestación pública, sin que emergiese en paralelo para las generaciones más jóvenes una versión diferente de los hechos. Así las cosas, sorprende sobremanera que, cuando no hay una crítica expresa y consistente del franquismo, se nos inste una y otra vez a reconocer las taras de los partidos y movimientos que crecieron al calor de la Segunda República.
Conviene subrayar cuantas veces sea preciso que semejante manera de ver la realidad –de distorsionarla, por mejor decirlo– hunde sus raíces en un vicio tan interesado como asentado. Ese vicio, el presentismo, nos emplaza a juzgar el pasado desde la atalaya de los valores que hoy se suponen generalmente aceptados, en abierta ignorancia, entonces, de las reglas del juego que se hacía valer en el decenio de 1930. No sólo eso: nos invita a rehuir cualquier suerte de contestación de una democracia liberal que se nos presenta inmaculada, y ello por mucho que en nuestro caso muestre un equívoco maridaje con una institución, la Monarquía, que arrastra una inequívoca continuidad material con respecto al franquismo y sus desmanes.
Valga como guía de nuestra reflexión un libro publicado en Italia en 2006 –Il passato di bronzo, de Gabriele Ranzato– que aconseja repudiar, por su nula vinculación con los valores que hoy defenderíamos, al conjunto de las fuerzas que, mal que bien, dieron alas a la Segunda República. Ranzato viene a recordarnos, por lo pronto, que los anarquistas tenían poca simpatía por la democracia liberal y que otro tanto ocurría con los trotskistas. El recorrido, claro, no acaba ahí. El desapego con respecto a los criterios que articulan las sociedades occidentales contemporáneas sería evidente, también, en el caso de los comunistas y alcanzaría, cómo no, al ala izquierda del Partido Socialista, encabezada por Largo Caballero.
No piense el lector, con todo, que el diagnóstico remata ahí: Ranzato se encarga de recordar el equívoco papel desempeñado por republicanos moderados como Azaña y Prieto al calor de los hechos del convulso año 1934. Aunque el profesor italiano, a diferencia de lo que ha sucedido entre nosotros al amparo del revisionismo de derechas, no se entrega al elogio indisimulado del general Franco, lo cierto es que su análisis conduce a considerar el decenio de 1930 como una etapa trágica y desgraciada de la que todos fueron responsables por igual.
De resultas, y a esto vamos, quienes mostraron su inquietud ante la existencia de dramáticas injusticias quedan homologados con quienes pusieron todo su empeño, a través de las armas, para preservar aquellas, en un escenario en el que, a tono con el discurso que ha marcado la transición política, se acepta de buen grado que lo mejor es, sin más, no hablar de aquellos años.
La consecuencia principal es inequívocamente delicada: para muchos ciudadanos que crecieron en el franquismo, la versión oficial de lo ocurrido difundida por este no fue objeto de contestación pública, sin que emergiese en paralelo para las generaciones más jóvenes una versión diferente de los hechos. Así las cosas, sorprende sobremanera que, cuando no hay una crítica expresa y consistente del franquismo, se nos inste una y otra vez a reconocer las taras de los partidos y movimientos que crecieron al calor de la Segunda República.
Conviene subrayar cuantas veces sea preciso que semejante manera de ver la realidad –de distorsionarla, por mejor decirlo– hunde sus raíces en un vicio tan interesado como asentado. Ese vicio, el presentismo, nos emplaza a juzgar el pasado desde la atalaya de los valores que hoy se suponen generalmente aceptados, en abierta ignorancia, entonces, de las reglas del juego que se hacía valer en el decenio de 1930. No sólo eso: nos invita a rehuir cualquier suerte de contestación de una democracia liberal que se nos presenta inmaculada, y ello por mucho que en nuestro caso muestre un equívoco maridaje con una institución, la Monarquía, que arrastra una inequívoca continuidad material con respecto al franquismo y sus desmanes.
lunes, 19 de mayo de 2014
Fotografos de guerra
Chris Hondros nació en la ciudad de Nueva York para inmigrantes griegos y alemanes padres que eran niños refugiados después de la Segunda Guerra Mundial . Pasó la mayor parte de su infancia en Fayetteville, Carolina del Norte , donde se graduó de la Escuela Secundaria Terry Sanford en 1988.
Hondros estudió literatura Inglés en la Universidad Estatal de Carolina del Norte , donde también trabajó para el técnico , el periódico de la universidad. En 1991, Hondros presentó su cartera y fue invitado a asistir a la Eddie Adams Workshop. Después de graduarse de Estado en 1993 , Hondros se trasladó a Atenas, Ohio , y obtuvo una Maestría en la Universidad de Ohio Escuela de Comunicación Visual. Comenzó su carrera en el Troy Daily News en Ohio como interno y fotógrafo en jefe más tarde antes de volver a Fayetteville en 1996 para comenzar una carrera con la La Fayetteville Observer y para estar cerca de su padre, quien murió de cáncer en 2000.
Hondros dejó su trabajo en The Fayetteville Observer en 1998 para volver a Nueva York y se concentran en los informes internacionales. Desde su base en Nueva York, Hondros trabajaba en la mayoría de las principales zonas de conflicto del mundo desde finales de 1990, incluyendo Kosovo , Angola , Sierra Leona , Afganistán , Cachemira , Cisjordania , Irak y Liberia .
Hondros fue galardonado con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) Fotoperiodismo Grant en 1999. [ 4 ] En 2001, Hondros fue seleccionado para la Beca Pew para el Reporte Internacional a través de la Universidad Johns Hopkins . [ 4 ]
Tras los ataques del 11 de septiembre , Hondros tomó fotografías en la zona cero. [ 2 ] Hondros fue a cubrir la guerra civil de Liberia en 2003. Fue aquí donde Hondros fotografiado Joseph Duo en una imagen que apareció en la portada de publicaciones en todo el mundo. Hondros también siguió el senador campaña presidencial de John Kerry en 2004. Cuando Hondros volvió a cubrir las elecciones de Liberia en 2005, él fue capaz de cumplir con Joseph Duo de nuevo para discutir los avances que se habían realizado en Liberia desde su última visita. Su trabajo incluyó desastres como el huracán Katrina y el terremoto de Haití en 2010 . La elección presidencial de Estados Unidos en el año 2008 encontró Hondros fotografiar Gobernador y Vice-Presidencial candidato Sarah Palin .
Su trabajo apareció como las portadas de revistas como Newsweek y The Economist , y en las primeras páginas de The New York Times , el Washington Post y el Los Angeles Times . El fotógrafo Tyler Hicks describió Hondros como "el fotógrafo sensible, "y agregó que" Él nunca estuvo en ella para sí o para la vanidad de lo que trae el trabajo con él. Él realmente cree en su trabajo ".
Su fotografía apareció en la película documental, "Liberia: una frágil paz." (2006)
Hondros estudió literatura Inglés en la Universidad Estatal de Carolina del Norte , donde también trabajó para el técnico , el periódico de la universidad. En 1991, Hondros presentó su cartera y fue invitado a asistir a la Eddie Adams Workshop. Después de graduarse de Estado en 1993 , Hondros se trasladó a Atenas, Ohio , y obtuvo una Maestría en la Universidad de Ohio Escuela de Comunicación Visual. Comenzó su carrera en el Troy Daily News en Ohio como interno y fotógrafo en jefe más tarde antes de volver a Fayetteville en 1996 para comenzar una carrera con la La Fayetteville Observer y para estar cerca de su padre, quien murió de cáncer en 2000.
Hondros dejó su trabajo en The Fayetteville Observer en 1998 para volver a Nueva York y se concentran en los informes internacionales. Desde su base en Nueva York, Hondros trabajaba en la mayoría de las principales zonas de conflicto del mundo desde finales de 1990, incluyendo Kosovo , Angola , Sierra Leona , Afganistán , Cachemira , Cisjordania , Irak y Liberia .
Hondros fue galardonado con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) Fotoperiodismo Grant en 1999. [ 4 ] En 2001, Hondros fue seleccionado para la Beca Pew para el Reporte Internacional a través de la Universidad Johns Hopkins . [ 4 ]
Tras los ataques del 11 de septiembre , Hondros tomó fotografías en la zona cero. [ 2 ] Hondros fue a cubrir la guerra civil de Liberia en 2003. Fue aquí donde Hondros fotografiado Joseph Duo en una imagen que apareció en la portada de publicaciones en todo el mundo. Hondros también siguió el senador campaña presidencial de John Kerry en 2004. Cuando Hondros volvió a cubrir las elecciones de Liberia en 2005, él fue capaz de cumplir con Joseph Duo de nuevo para discutir los avances que se habían realizado en Liberia desde su última visita. Su trabajo incluyó desastres como el huracán Katrina y el terremoto de Haití en 2010 . La elección presidencial de Estados Unidos en el año 2008 encontró Hondros fotografiar Gobernador y Vice-Presidencial candidato Sarah Palin .
Su trabajo apareció como las portadas de revistas como Newsweek y The Economist , y en las primeras páginas de The New York Times , el Washington Post y el Los Angeles Times . El fotógrafo Tyler Hicks describió Hondros como "el fotógrafo sensible, "y agregó que" Él nunca estuvo en ella para sí o para la vanidad de lo que trae el trabajo con él. Él realmente cree en su trabajo ".
Su fotografía apareció en la película documental, "Liberia: una frágil paz." (2006)
jueves, 15 de mayo de 2014
El Benfica se encuentra con 'Beto Guttmann'
El Benfica se topó con la maldición de Bela Guttmann personificada en Beto. El portero fue decisivo en la tanda de penaltis deteniendo dos penas máximas y dio la tercera Liga Europa al conjunto hispalense. El Cardozo y Rodrigo vieron como el meta portugués les detenía sus respectivos lanzamientos y Gameiro, en el disparo decisivo, no perdonó. El galo terminó completando el trabajo que había empezado su compañero y que prolongaron Bacca, MBia y Coke.
-Las claves
Beto, decisivo. El meta luso se convirtió en el héroe del partido. Le ganó la partida a Cardozo y Rodrido en sendos penaltis y dio la Europa League a su equipo.
La falta de puntería, se paga. El Benfica disparó a todos los sitios posibles menos a la portería de Beto. Los lusos buscaron el gol, pero no apuntaron al título.
La cabeza, mejor que las piernas. Al final del choque, el césped parecía un campo de batalla. En el Sevilla no quedaban fuerzas, pero sí mucha cabeza.
-Los goles
0-1Lima t.p.
1-1Bacca t.p.
2-1Mbia t.p.
3-1Coke t.p.
3-2Luisao t.p.
4-2Gameiro t.p
-Las claves
Beto, decisivo. El meta luso se convirtió en el héroe del partido. Le ganó la partida a Cardozo y Rodrido en sendos penaltis y dio la Europa League a su equipo.
La falta de puntería, se paga. El Benfica disparó a todos los sitios posibles menos a la portería de Beto. Los lusos buscaron el gol, pero no apuntaron al título.
La cabeza, mejor que las piernas. Al final del choque, el césped parecía un campo de batalla. En el Sevilla no quedaban fuerzas, pero sí mucha cabeza.
-Los goles
0-1Lima t.p.
1-1Bacca t.p.
2-1Mbia t.p.
3-1Coke t.p.
3-2Luisao t.p.
4-2Gameiro t.p
Ginger
Nacido en Coira, Cantón de Grisonia, Suiza, en 1966 comenzó a trabajar como diseñador de interiores. A partir de 1968 Giger se dedicó exclusivamente al arte y sus primeras obras fueron publicadas hacia 1969, participando también en la parte artística de algún cortometraje, como Swissmade - 2068 (Fredi M. Muller, 1969). Durante esa época mantuvo una relación con la artista Li Tobler, con quien grabaría varios cortos. El suicidio de su amada en 1975 marcó para siempre la obra de Giger. Se casó con Mia Bonzanigo en 1979, separándose de la misma un año y medio después.
El artista suizo falleció el 12 de mayo de 2014, a consecuencia de las lesiones causadas por una caída, según publicó la prensa. Fue amigo personal del psicólogo estadounidense Timothy Leary.
Giger entró en el cine de la mano de Alejandro Jodorowsky, a quien se lo recomendó Salvador Dalí en Cadaqués en 1973, para el proyecto Dune (1973-1977), en el que también estaba, junto a Jodorowsky y Moebius, el guionista y diseñador Dan O'Bannon, que fue quien incorporó a Giger al proyecto de Alien a principios de 1978.
Desde entonces, 1979, Giger fue conocido entre el gran público por diseñar y desarrollar, junto a Carlo Rambaldi, la criatura y algunos escenarios de la película Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott (1979, basándose en sus propias obras pictóricas anteriores, como "Necronom V"). Por este trabajo obtuvo en 1980 el Oscar al mejor diseño escénico.
En el ámbito cinematográfico también se encargó del diseño del lado oscuro de Poltergeist II (Brian Gibson, 1986), aunque quedó bastante desilusionado del tratamiento que se dio en la película a sus diseños.4 Con posterioridad colaboró secundariamente, y tras prestarse voluntario, en los diseños de Alien 3 (David Fincher, 1992), ya que James Cameron ya había rechazado su participación para los diseños de Aliens, el regreso (1986). También participó en el diseño gráfico de otras películas, como Species (Roger Donaldson, 1995), siendo estos trabajos usados en las portadas de muchos libros y discos. Giger ha diseñado asimismo videojuegos como Dark Seed (1992) y Dark Seed II (1995), aventuras gráficas de ambientación lovecraftiana.
Su trabajo más reciente en el ámbito cinematográfico ha aparecido en la película Prometheus, estrenada en 2012. Ridley Scott, su director, contó con Giger para diseñar los murales que aparecen como algunos de los primeros artefactos del mundo alien en la película.
Existe un museo dedicado a H. R. Giger en la ciudad de Gruyères, en el cantón de Friburgo, Suiza, abierto en 1998, con muchas de sus obras así como su colección privada de arte, que incluye obras de Salvador Dalí.
Giger utilizó mayormente el aerógrafo para crear imágenes surrealistas y paisajes de pesadilla. Destaca también su mezcla de representaciones de cuerpos humanos mezclados con máquinas, descritas por él como Biomecanoides. Estas imágenes contienen un alto grado de fetichismo, a la vez que incorporan simbología sexual un tanto subliminal. En la obra de Giger podemos encontrar la influencia de artistas de tendencia fantástica, simbólica, expresionista u onírica como Johann Heinrich Füssli, Alfred Kubin, Bruno Schulz o de corte surrealista como Ernst Fuchs, Jean Cocteau, Roland Topor o Salvador Dalí, entre otros.
El artista suizo falleció el 12 de mayo de 2014, a consecuencia de las lesiones causadas por una caída, según publicó la prensa. Fue amigo personal del psicólogo estadounidense Timothy Leary.
Giger entró en el cine de la mano de Alejandro Jodorowsky, a quien se lo recomendó Salvador Dalí en Cadaqués en 1973, para el proyecto Dune (1973-1977), en el que también estaba, junto a Jodorowsky y Moebius, el guionista y diseñador Dan O'Bannon, que fue quien incorporó a Giger al proyecto de Alien a principios de 1978.
Desde entonces, 1979, Giger fue conocido entre el gran público por diseñar y desarrollar, junto a Carlo Rambaldi, la criatura y algunos escenarios de la película Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott (1979, basándose en sus propias obras pictóricas anteriores, como "Necronom V"). Por este trabajo obtuvo en 1980 el Oscar al mejor diseño escénico.
En el ámbito cinematográfico también se encargó del diseño del lado oscuro de Poltergeist II (Brian Gibson, 1986), aunque quedó bastante desilusionado del tratamiento que se dio en la película a sus diseños.4 Con posterioridad colaboró secundariamente, y tras prestarse voluntario, en los diseños de Alien 3 (David Fincher, 1992), ya que James Cameron ya había rechazado su participación para los diseños de Aliens, el regreso (1986). También participó en el diseño gráfico de otras películas, como Species (Roger Donaldson, 1995), siendo estos trabajos usados en las portadas de muchos libros y discos. Giger ha diseñado asimismo videojuegos como Dark Seed (1992) y Dark Seed II (1995), aventuras gráficas de ambientación lovecraftiana.
Su trabajo más reciente en el ámbito cinematográfico ha aparecido en la película Prometheus, estrenada en 2012. Ridley Scott, su director, contó con Giger para diseñar los murales que aparecen como algunos de los primeros artefactos del mundo alien en la película.
Existe un museo dedicado a H. R. Giger en la ciudad de Gruyères, en el cantón de Friburgo, Suiza, abierto en 1998, con muchas de sus obras así como su colección privada de arte, que incluye obras de Salvador Dalí.
Giger utilizó mayormente el aerógrafo para crear imágenes surrealistas y paisajes de pesadilla. Destaca también su mezcla de representaciones de cuerpos humanos mezclados con máquinas, descritas por él como Biomecanoides. Estas imágenes contienen un alto grado de fetichismo, a la vez que incorporan simbología sexual un tanto subliminal. En la obra de Giger podemos encontrar la influencia de artistas de tendencia fantástica, simbólica, expresionista u onírica como Johann Heinrich Füssli, Alfred Kubin, Bruno Schulz o de corte surrealista como Ernst Fuchs, Jean Cocteau, Roland Topor o Salvador Dalí, entre otros.
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